Te extraño con todo y tu indiferencia.
Te quise, te quiero, ¡carajo! es que creo que aún te amo; con las tardes grises que me diste, con las ausencias de tu cuerpo y el rechazo de mis besos.
Sí, es cierto, es una pendeja andar diciendo que a pesar de todo, quizás… quizás me amaste, pero a tus tiempos y con tus lejanas formas.
-Onthesilkroute
Y así se escapó el amor, entre tus noches y mis días.
Se perdió entre mis cielos estrellados y tu sol resplandeciente; con tus complacencias y mi intransigencia, con tu ausencia y mi desesperanza.
Al final se desvanece esta historia, ante una realidad implacable.
Yo no dudo que nos volveremos a ver, pero seguramente a destiempo y al revés.
-Onthesilkroute
Merecía un adiós al menos…
A veces me invade el miedo,
de pensar que quizás,
quizás no me amaste,
al menos lo suficiente.
A veces me invade la incertidumbre,
de pensar que quizás,
quizás me faltaba algo,
al menos lo suficiente.
Lo suficiente era lo necesario,
para escucharte decir adiós.
Lo necesario para herirnos,
para no elegirnos a las dos.
A veces me invade el amor,
el amor que siento por ti,
que siento por nosotras.
A veces me invade el llanto,
el llanto que nubla mis ojos,
e hincha mis párpados.
El llanto y el amor van de la mano,
quizás yo fui el llanto y tú el amor.
El amor y el llanto eventualmente,
deben soltarse la mano.
A veces me invade el pensamiento,
el pensamiento que es intrusivo,
ese que no me deja avanzar,
y me comienza a quemar.
A veces me invade el quizás,
quizás si yo no fuese tan problemática,
si no fuese tan complicada,
quizás podría lograr que te quedaras.
Quizás el pensamiento es necesario,
lo suficiente para dejarte ir.
Quizás el miedo pudo más que el amor,
lo suficiente para dejarnos ir.
En ruinas,
con el corazón
hecho trizas
y dos semanas
de insomnio,
yo todavía
esperaba
que volvieras.
Te quiero,
cuando sonríes,
pero cuando no lo haces
el doble.
y tú rara vez sonríes.
Me aferré a ti aún sabiendo que todo es temporal.
Nuestro amor se siente como un viento fresco, como una flor en invierno, como una limonada en verano, como una risa compartida junto a notas bonitas, como que salga mi canción favorita en la radio cada que contigo pase mi día, este amor tan ferviente como el sol, y su fin tan lejos como Plutón, lo había deseado por tanto tiempo, y contigo me ha tocado compartirlo, vivirlo, sentirlo, te quiero mi amor.
-Tinx
Mejor me voy ahora, antes de que empiece a extrañarte.
Emm.
Perfume detestable
En mi closet está guardado,
un top tejido color rosado,
el que me diste como regalo.
Aún se encuentra impregnado,
de ese aroma que tanto odié,
aroma que llegué a oler en tu piel.
No uses ese perfume en mi presencia,
en el hotel te mencioné.
¿Cómo no iba a odiarlo?
Si era fuerte como tus manos,
dulce como se sentían tus labios,
no tan sutil como el marrón de tus ojos.
e intenso como el azul de tu cabello.
¿Cómo puedo asegurarme de que el olor que me recuerda a ti, no se vaya como tú?
Ya no puedo confiarme,
ni darlo por sentado.
Es por eso que ese top rosado,
en mi closet está apartado.
No vaya a ser que un día,
robe el olor de otras prendas.
No vaya a ser que un día,
a ti ya no huela.
No vaya a ser que un día,
como tú no vuelva.
you’ll always be my eleven, my seven plus four.
No puedes salvar a la gente. Solo las puedes amar.
– Anaïs Nin.


